miércoles, 17 de septiembre de 2014

Orar a través de los salmos

Salmo del día (Slm. 145)

Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.
No confiéis en los principes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espiritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;
que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambirientos.
El Señor liberta a los cautivos,
el Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos,
sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios Sión, de edad en edad.

jueves, 24 de julio de 2014

Comenzar cada mañana


         La grandeza de la imperfección te lleva a comenzar cada mañana, a luchar cada día desde el primer momento en el que abres con cuidado y cariño tus ojos. La pereza, el cansancio, la energía, la alegría, la ilusión… empezar el día, con tu primer pensamiento para Dios, con los primeros planes a seguir, la primera oración, el primer movimiento… Gracias, Señor, por no hacerme perfecto, por tener que ser proceso para todo, por tener que aprender a ser en cada momento, porque justamente eso me hace sentir lo que soy.

sábado, 5 de julio de 2014

Momentos de Dios

        Parece ser que hoy toca vela. Una parada en el camino diario para pensar en el pasado, en el presente, e incluso en el mañana. Lo primero, gracias Señor, por este momento, "Momento de Dios". Es tiempo de mirar, reflexionar, abandonarse y entregarse. Ahora las actividades han parado, el día deja paso a la noche y yo, en vela, tengo un tiempo privilegiado para agradecer. Mientras que todo calla y parece desaparecer, mientras los últimos coches se despiden rugiendo, el silencio, la tranquilidad, y tu presencia. Dan ganas de hacer una tienda para que esto se alarge en el tiempo, para seguir disfrutando de este momento, pero, por experiencia, sé que mirarme a mi no es el camino, recibo este momento como un don, como una oportunidad, como un regalo, desde el amor del amado a su amada, desde la entrega de mi Dios a aquel que lucha cada día por hacer lo mismo. El camino para aprovechar realmente estos momentos es el de la entrega, el del seguimiento. Gracias, Señor, por buscar mi crecimiento, por acompañarme siempre, por educarme, por hacerme madurar, por amarme y por poder amar. Gracias por este encuentro.

viernes, 20 de junio de 2014

Aprovechando los regalos

Cada día me doy cuenta de que hay que vivir más al segundo, cada momento, cada relación, disfrutando del trabajo, de las contrariedades, de las dificultades, del sufrimiento, de los amigos, de Dios. No porque quizás sea el último día, la última tarde o los últimos minutos, sino porque son unos minutos, una tarde o un día que se te regala. Intentar levantar la mañana, el día con dificultades, afrontar la mala leche, las rarezas o las contestaciones de los demás, ponerte en manos de Dios y hacer lo que te gusta y lo que no, buscándole sólo a Él, de manera que, sencillamente disfrutas de todo porque en todo encuentras al Todo, porque Él es el motivo de tu vida, el motor de tu cuerpo, mente y aliento, darle en cada momento a los demás y sentir como revitaliza tu vida en cada instante, ser sencillamente su instrumento, su lápiz, sentir como Él se interesa por ti en cada momento, vivir su compañía en lo bueno y en lo malo, ir viendo como hace su plan en ti desde ti y con Él, siendo un nos que se entrelaza. Es precioso vivir contigo Señor y es un regalo poder vivir así con mis hermanos.
Gracias.

lunes, 26 de mayo de 2014

¿Qué estas haciendo?



Esta pregunta es algo que me ha hecho reflexionar esta tarde muy gratamente. Cuando personas exigentes consigo mismas, como es mi caso, nos hacemos este tipo de preguntas, corremos el riesgo, sino la fácil disposición, de responder de la siguiente manera: “me falta por hacer…, estoy haciendo mal…, aún tengo que…” y de esta manera no sólo agobiarnos, sino que realmente hemos respondido a otro tipo de preguntas. Hoy mi respuesta ha sido, estoy trabajando en… dando respuesta a…, llevando adelante…
Como cambia la cosa, hacer, vivir, ser, verbos muy importantes pero que necesitan de una perspectiva, una visión, un enfoque para llegar a desarrollar a la persona y a cuantos les rodean. En mi caso, ese enfoque lo da Dios, y hasta el momento no me ha fallado. Gracias Señor.

martes, 20 de mayo de 2014

Acción de gracias

Simplemente, Señor, quiero darte gracias por cada una de las personas que pones en mi camino, y por ponerme a mi en el suyo. Es una delicia poder compartirte compartiéndome, es un placer aprenderte aprendiendo de cada uno de los que me rodean. Gracias por poder ser, un día más, feliz.

lunes, 19 de mayo de 2014

Un mensaje no compartido en su momento



"La caridad, el motor que mueve el dinamismo del amor"
Esta vocación mía, no puede empezar de otra manera que con amor. Es cierto que, muchas de las cosas de las que nos damos cuenta, las vemos a aro pasado, otras son a base de golpes, pero no podemos omitir en esta enumeración, aquellas que son hechas, mantenidas y culminadas desde y con amor. Las primeras son importantes en la vida, porque van perfilando tu personalidad, forma de comportarte, etc., las últimas no son importantes, son fundamentales, porque sobre ellas se cimenta lo demás. Para ejemplo, un botón. Dios cimenta su plan en el amor, y aunque son importantes, a lo largo del caminar del creyente, las fidelidades e infidelidades, los golpes de acierto y desacierto, la base de todo es el amor que Dios nos tiene y el amor que le tenemos a Él, manifestado, por supuesto, en el amor que tenemos a nuestros hermanos. La caridad, algo fundamental para nuestro fundador, san Vicente de Paúl, es algo central en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Entre la misma Trinidad existe una expresión de amor, un aleteo de caridad, una relación (los teólogos lo llamamos perijóresis), que resulta ser el mejor ejemplo para explicar cómo ha de ser nuestra caridad con Dios y con los demás. Ese dinamismo de amor tiene un motor, la caridad, el resto de engranajes, pistones, cadenas, etc., vendrán por sí solos. Mantener todas las piezas bien cuidadas, para que ese dinamismo se pueda dar, es el trabajo que todo cristiano tenemos cada día. Hoy, día del recuerdo de la Fundación de mi Congregación, es para mí algo a tener en cuenta para recordar y hacer vida.
En mi ordenación de sacerdote, ésta será la frase que acompañe a mi invitación y celebración: “la caridad, es el motor que mueve el dinamismo del amor”.