viernes, 20 de abril de 2012
Comentario al Evangelio
En el Evangelio de hoy, Jesús, como nosotros en los trabajos va dando más protagonismo a los discípulos, va haciéndoles que vean y se vean cada vez más en la realidad de dar de comer a las gentes, de lo que será su seguimiento, su discipulado respecto del Maestro. Vemos la pedagogía de Jesús, que pone de manifiesto a sus discípulos una realidad, les invita a pensarla a reflexionar como abordarla y posteriormente les enseña cómo hacerlo. De esta manera, los discípulos se van soltando, van viendo las necesidades de la gente, los inconvenientes, y al mismo tiempo, la grandeza y maestría de Jesús, el Maestro, su Maestro.
El relato tiene un trasfondo de seguimiento, bajo mi punto de vista, comienza con las gentes que le siguen, continua con la relación de los discípulos (los seguidores) y Jesús ante esta situación, y termina con un reconocimiento de Jesús como el Profeta que tenía que venir al mundo, el que
estábamos esperando, al que hay que seguir para salvarse.
A modo de conclusión, resaltar tres palabras de la reflexión de hoy: Jesús Maestro, seguimiento y aprendizaje.
jueves, 19 de abril de 2012
Comentario al Evangelio
Jn 3, 31-36
miércoles, 18 de abril de 2012
Comentario al Evangelio
Jn 3, 16-21
Hoy la Palabra nos presenta tres puntos interesantes:
- Cristo, el enviado, el Hijo de Dios hecho hombre, Dios se hace cercano para amarnos, para salvarnos, para plenificarnos.
- Cristo no ha venido para condenar sino para salvar. Si existe condenación esa es la que nosotros elegimos, pues Dios siempre respeta nuestra libertad, es decir, si queremos nos condenamos, alejándonos de Dios (Padre, Hijo y Espíritu).
- Nos da un ejemplo de como seguirle, buscando la luz, quien quiera seguirle (la luz de la Palabra, de la oración, de la relación con Él, del servicio y amor al hermano), y quien no quiera seguirle, buscando la oscuridad, la separación de Dios y del hermano, el egoísmo, egocentrismo, la violencia o sencillamente la incomprensión.
jueves, 23 de febrero de 2012
Amor
miércoles, 8 de febrero de 2012
Día completito
martes, 24 de enero de 2012
Confianza
Nada temo, nada me espanta,
pues mi Señor conmigo acampa.
Por la noche y por el día,
me conduce y me guía,
esté triste o contento,
me acompaña en el momento,
no me deja en todo el día,
siempre estoy en su compañía.miércoles, 11 de enero de 2012
Y tú sirves, o te sirves
Está claro que en esta vida hay que “servirse de” las cosas para poder vivir y disfrutar de lo que se nos ha regalado, “como Dios manda” (siguiendo la expresión popular). El servicio a los demás ha sido ejemplificado por muchos a lo largo de la historia, hoy día también, siguiendo el mayor ejemplo: el de Jesucristo. Pero, al igual que esto es cierto, también lo es, que a lo largo de la Historia ha habido gente, y la hay hoy, que ha utilizado el “servirse de” cómo sinónimo de “a costa de” o “aprovecharse de”, trabajando el Yo, en vez del Tú y del Nosotros, poniendo a su servicio (que no es lo mismo que servir) a las personas que tiene alrededor (respecto a servirse de las cosas doy por supuesto que también lo hacen), utilizando a los demás para sus propios proyectos, intereses o egoísmos, incluso en algún caso ideologías.
Normalmente esta postura está relacionada con cierta ceguera, ven lo que quieren o, dicho de otra forma, no quieren ver ciertas cosas (de nuevo por egoísmo, interés o incluso ideología). También viene acompañada de nuestra amiga la “comodidad”, algo que no siempre tenemos y que cuando está a nuestro alcance nos puede atrapar, a veces “con” y otras “sin” nuestro consentimiento. Los síntomas son: demasiada tranquilidad, flojedad de trabajo, espiritualidad fofa, estaticidad mental e incluso física, conformismo, escusas varias,…
Al igual que no es lo mismo “reírse de” que “reírse con” tampoco lo es “servirse de” que “servirse con”. La solución, una vez más nos la da el Señor, desde el AT y NT:
§ Jr 11, 19: “19 yo les daré un solo corazón y pondré en ellos un espíritu nuevo: quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, 20 para que caminen según mis preceptos, observen mis normas y las pongan en práctica, y así sean mi pueblo y yo sea su Dios”.
§ Mt 20, 28: “28 de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»”
Dos caminos, entre otros, aparecen en nuestra reflexión:
- El que indica el subrayado (de nuestro texto).
- El que indica la cursiva (de nuestro texto).
Cada cual que elija, somos libres, pero también responsables de nuestras elecciones.