La
grandeza de la imperfección te lleva a comenzar cada mañana, a luchar cada día
desde el primer momento en el que abres con cuidado y cariño tus ojos. La
pereza, el cansancio, la energía, la alegría, la ilusión… empezar el día, con tu
primer pensamiento para Dios, con los primeros planes a seguir, la primera
oración, el primer movimiento… Gracias, Señor, por no hacerme perfecto, por
tener que ser proceso para todo, por tener que aprender a ser en cada momento,
porque justamente eso me hace sentir lo que soy.
jueves, 24 de julio de 2014
sábado, 5 de julio de 2014
Momentos de Dios
Parece ser que hoy toca vela. Una parada en el camino diario para pensar en el pasado, en el presente, e incluso en el mañana. Lo primero, gracias Señor, por este momento, "Momento de Dios". Es tiempo de mirar, reflexionar, abandonarse y entregarse. Ahora las actividades han parado, el día deja paso a la noche y yo, en vela, tengo un tiempo privilegiado para agradecer. Mientras que todo calla y parece desaparecer, mientras los últimos coches se despiden rugiendo, el silencio, la tranquilidad, y tu presencia. Dan ganas de hacer una tienda para que esto se alarge en el tiempo, para seguir disfrutando de este momento, pero, por experiencia, sé que mirarme a mi no es el camino, recibo este momento como un don, como una oportunidad, como un regalo, desde el amor del amado a su amada, desde la entrega de mi Dios a aquel que lucha cada día por hacer lo mismo. El camino para aprovechar realmente estos momentos es el de la entrega, el del seguimiento. Gracias, Señor, por buscar mi crecimiento, por acompañarme siempre, por educarme, por hacerme madurar, por amarme y por poder amar. Gracias por este encuentro.
viernes, 20 de junio de 2014
Aprovechando los regalos
Cada día me doy cuenta de que hay que vivir más al segundo, cada momento, cada relación, disfrutando del trabajo, de las contrariedades, de las dificultades, del sufrimiento, de los amigos, de Dios. No porque quizás sea el último día, la última tarde o los últimos minutos, sino porque son unos minutos, una tarde o un día que se te regala. Intentar levantar la mañana, el día con dificultades, afrontar la mala leche, las rarezas o las contestaciones de los demás, ponerte en manos de Dios y hacer lo que te gusta y lo que no, buscándole sólo a Él, de manera que, sencillamente disfrutas de todo porque en todo encuentras al Todo, porque Él es el motivo de tu vida, el motor de tu cuerpo, mente y aliento, darle en cada momento a los demás y sentir como revitaliza tu vida en cada instante, ser sencillamente su instrumento, su lápiz, sentir como Él se interesa por ti en cada momento, vivir su compañía en lo bueno y en lo malo, ir viendo como hace su plan en ti desde ti y con Él, siendo un nos que se entrelaza. Es precioso vivir contigo Señor y es un regalo poder vivir así con mis hermanos.
Gracias.
lunes, 26 de mayo de 2014
¿Qué estas haciendo?
Esta pregunta
es algo que me ha hecho reflexionar esta tarde muy gratamente. Cuando personas
exigentes consigo mismas, como es mi caso, nos hacemos este tipo de preguntas,
corremos el riesgo, sino la fácil disposición, de responder de la siguiente
manera: “me falta por hacer…, estoy haciendo mal…, aún tengo que…” y de esta
manera no sólo agobiarnos, sino que realmente hemos respondido a otro tipo de
preguntas. Hoy mi respuesta ha sido, estoy trabajando en… dando respuesta a…,
llevando adelante…
Como cambia la
cosa, hacer, vivir, ser, verbos muy importantes pero que necesitan de una
perspectiva, una visión, un enfoque para llegar a desarrollar a la persona y a
cuantos les rodean. En mi caso, ese enfoque lo da Dios, y hasta el momento no
me ha fallado. Gracias Señor.
martes, 20 de mayo de 2014
Acción de gracias
Simplemente, Señor, quiero darte gracias por cada una de las personas que pones en mi camino, y por ponerme a mi en el suyo. Es una delicia poder compartirte compartiéndome, es un placer aprenderte aprendiendo de cada uno de los que me rodean. Gracias por poder ser, un día más, feliz.
lunes, 19 de mayo de 2014
Un mensaje no compartido en su momento
"La caridad, el motor que mueve el dinamismo del amor"
Esta vocación mía, no puede empezar de otra manera que
con amor. Es cierto que, muchas de las cosas de las que nos damos cuenta, las
vemos a aro pasado, otras son a base de golpes, pero no podemos omitir en esta
enumeración, aquellas que son hechas, mantenidas y culminadas desde y con amor.
Las primeras son importantes en la vida, porque van perfilando tu personalidad,
forma de comportarte, etc., las últimas no son importantes, son fundamentales,
porque sobre ellas se cimenta lo demás. Para ejemplo, un botón. Dios cimenta su
plan en el amor, y aunque son importantes, a lo largo del caminar del creyente,
las fidelidades e infidelidades, los golpes de acierto y desacierto, la base de
todo es el amor que Dios nos tiene y el amor que le tenemos a Él, manifestado,
por supuesto, en el amor que tenemos a nuestros hermanos. La caridad, algo
fundamental para nuestro fundador, san Vicente de Paúl, es algo central en Dios
Padre, Hijo y Espíritu Santo. Entre la misma Trinidad existe una expresión de
amor, un aleteo de caridad, una relación (los teólogos lo llamamos
perijóresis), que resulta ser el mejor ejemplo para explicar cómo ha de ser
nuestra caridad con Dios y con los demás. Ese dinamismo de amor tiene un motor,
la caridad, el resto de engranajes, pistones, cadenas, etc., vendrán por sí
solos. Mantener todas las piezas bien cuidadas, para que ese dinamismo se pueda
dar, es el trabajo que todo cristiano tenemos cada día. Hoy, día del recuerdo
de la Fundación de mi Congregación, es para mí algo a tener en cuenta para recordar
y hacer vida.
En mi ordenación de
sacerdote, ésta será la frase que acompañe a mi invitación y celebración: “la
caridad, es el motor que mueve el dinamismo del amor”.domingo, 18 de mayo de 2014
Acogiendo los regalos
Uno de los momentos que, en esta
Semana Santa tuve fue la oración matinal. Éste momento de oración,
contemplación, tranquilidad y compartir (puesto que no estaba solo), es de esos
que no se olvidan en la vida, de esos que gustan saborear y que, por supuesto,
dejan un aroma perfumado en tu interior. Si la foto os parece bella, no os
imagináis la foto interior.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



